La situación en Venezuela es crítica tras los devastadores terremotos que han dejado a cientos de familias en un estado de desesperación. Muchas de ellas han recibido la trágica noticia de la muerte de sus seres queridos, mientras los rescatistas continúan trabajando arduamente para recuperar los cuerpos que yacen bajo los escombros de los edificios colapsados.
Un caso desgarrador es el de Libia Solórzano, una abogada venezolana que ha establecido su vida en Uruguay desde hace varios años. Recientemente, Solórzano compartió con medios locales que sus sobrinos, una niña de 8 años y un niño de 12, se encontraban desaparecidos, al igual que su cuñada, una mujer de 37 años.
El pasado viernes, las autoridades informaron al hermano de Solórzano que toda su familia había fallecido. Se iniciaron las labores para localizar los cuerpos que permanecen atrapados bajo los escombros del cuarto piso del edificio OPP 22.
Aún no se ha encontrado a la madre de los niños ni a los menores, aunque se ha recuperado el cuerpo de una de las abuelas, así como el de una prima y una tía abuela. “Siguen desaparecidos en la torre. No hay herramientas para poder mover las columnas. Están pensando en demoler”, expresó la abogada.
Solórzano también mencionó que el gobierno de Venezuela no permite el ingreso de familiares para que realicen la búsqueda. En las últimas horas, se han unido rescatistas de Estados Unidos a la tarea, quienes han logrado encontrar personas con vida entre los escombros.
Los terremotos, que ocurrieron el pasado miércoles, tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5, siendo los más intensos en más de un siglo para el país. Hasta el momento, se han reportado 164 fallecidos y 971 heridos, con más de 1.000 personas desaparecidas.
Con información de Montevideo Portal


