En el marco del 50° aniversario de los asesinatos de los dirigentes, el expresidente de la República, Julio María Sanguinetti, recordó a los líderes como “gente de paz que jamás nos reclamaría venganza”.
El 22 de mayo de 2026, Sanguinetti destacó la importancia de la memoria histórica y la necesidad de reconocer el legado de quienes lucharon por la paz en un contexto de violencia. Durante una entrevista, el exmandatario afirmó que “ni por asomo” se puede atribuir a los expresidentes Jorge Bordaberry o Juan Carlos Blanco alguna orden relacionada con estos crímenes.
Las declaraciones de Sanguinetti surgen en un momento en que se intensifican las reflexiones sobre el pasado reciente del país y sus implicaciones en la actualidad. En ese sentido, el ex presidente insistió en que los asesinatos de Michelini y Gutiérrez son parte de una historia que no debe ser olvidada, pero que debe ser abordada con una mirada que promueva la reconciliación y el entendimiento.
“Es fundamental recordar a quienes han sufrido y a quienes lucharon por un Uruguay mejor”, manifestó Sanguinetti, enfatizando que los líderes mencionados no eran hombres de venganza, sino de diálogo y paz, lo cual contrasta con la violencia que marcó esa época.
La conmemoración de estos hechos se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre el presente y sobre el camino hacia una sociedad más justa y pacífica. Sanguinetti concluyó su intervención afirmando que la memoria de Michelini y Gutiérrez debe servir como un faro que guíe a las futuras generaciones en la búsqueda de la paz y la convivencia armónica.
Con información de Montevideo Portal

