La reciente inauguración de la Central Hortícola del Norte (CHN), llevada a cabo el 30 de mayo en Salto con la presencia del presidente Yamandú Orsi, marca un avance significativo para uno de los sectores productivos más importantes del norte de Uruguay.
Este nuevo mercado de frutas y hortalizas, situado en la intersección de las rutas 3 y 31, cerca del centro urbano de Salto, busca reorganizar la cadena comercial de un sector que representa cerca del 40% de la producción hortícola nacional.
La CHN fue diseñada como un espacio para la recepción, almacenamiento, acondicionamiento, distribución y comercialización de productos hortifrutícolas. La creación de este mercado responde a una demanda histórica de productores y operadores de la región, quienes durante años manifestaron la necesidad de contar con infraestructura adecuada que apoye el crecimiento del sector.
La inversión total para esta obra fue cercana a los 250 millones de pesos, de los cuales 115 millones fueron financiados a través del Fondo de Desarrollo del Interior. Además, el proyecto se integra en un parque agroalimentario de 90 hectáreas, que permitirá futuras expansiones relacionadas con la producción, logística y transporte.
La infraestructura de la CHN incluye 75 espacios de venta, la mayoría ya adjudicados antes de su apertura. También cuenta con áreas de empaquetado, cámaras de frío, depósitos y espacios para servicios logísticos. Este es el primer centro hortifrutícola de estas características establecido al norte del río Negro.
La horticultura es una de las actividades más intensivas en mano de obra en el litoral norte, con más de 6.000 puestos de trabajo directos involucrados en la cadena productiva, según estimaciones iniciales del proyecto.
Uno de los cambios más significativos que introduce esta nueva central es el paso de un sistema de comercialización disperso a un modelo concentrado en una infraestructura creado específicamente para este propósito.
A lo largo de las décadas, gran parte de la operativa regional se realizó en instalaciones que fueron adaptadas para otros usos. La nueva central busca ofrecer condiciones óptimas para la gestión de productos perecederos y mejorar la coordinación entre productores, intermediarios, transportistas y compradores.
La concentración de operadores en un solo lugar tiene como objetivo aumentar la eficiencia en los procesos de carga, descarga y distribución, facilitar la formación de precios, ampliar la oferta para los compradores y generar más oportunidades comerciales para los productores.
La inclusión de cámaras de frío y áreas de acondicionamiento también permitirá mejorar la conservación de los productos y minimizar las pérdidas, un aspecto crucial para aquellos productos cuyo valor depende en gran medida de su frescura y calidad.
La horticultura es una de las principales actividades económicas del norte del país, con más de 780 productores registrados que dependen de este sector para su sustento.
Para estos productores, contar con la nueva infraestructura implica un acceso a servicios que individualmente les resultaría difícil financiar. La central reúne equipamientos y espacios especializados que pueden contribuir al aumento de la competitividad de las pequeñas y medianas explotaciones, que predominan en la región.
No obstante, la transición presenta desafíos. Algunos operadores han indicado que poseen inversiones considerables en sus actuales instalaciones, especialmente en cámaras de frío y maquinaria de gran tamaño, cuya reubicación requiere tiempo y recursos.
Por lo tanto, el traslado de parte de las operaciones hacia la nueva central se contempla como un proceso gradual, no como un cambio inmediato.
Los comerciantes y mayoristas que históricamente han estado vinculados al Mercado del Norte son otro de los sectores que se verán afectados por esta transformación.
La nueva central tiene como objetivo concentrar una parte significativa de la actividad comercial regional, alterando circuitos de funcionamiento que han estado consolidados durante décadas, lo que implica adaptarse a nuevas modalidades de gestión, normas de convivencia y costos operativos asociados al uso de esta infraestructura moderna.
Para facilitar este proceso, la Intendencia de Salto decidió otorgar un año de gracia en el pago de los derechos de uso de los espacios adjudicados, con el fin de reducir los costos iniciales y ayudar a los operadores a establecerse en el nuevo complejo.
El impacto del proyecto va más allá de Salto, como han destacado las autoridades nacionales y departamentales sobre la CHN, que se presenta como una herramienta para fomentar el desarrollo económico de toda la región norte.
Gracias a su ubicación estratégica, la central busca atraer compradores de otros departamentos y fortalecer la conexión comercial con áreas productivas vecinas, como los productores y operadores de Paysandú y Artigas. Además, su cercanía con Argentina abre nuevas oportunidades para expandir los vínculos comerciales.
Con información de Montevideo Portal


