La cooperativa láctea Coleme, emblemática en la ciudad de Melo, cerró sus puertas el viernes, poniendo fin a más de 94 años de historia en Cerro Largo. Este cierre marca el final de una de las industrias más representativas de la región.
A las 12 del mediodía, la sirena de la planta sonó por última vez, un momento que resonó profundamente entre trabajadores, productores, exfuncionarios y familias que durante generaciones estuvieron ligadas a la actividad lechera en el departamento.
El emotivo instante fue registrado por el comunicador local Néstor Araújo y compartido a través de La Red Independiente.
La clausura de la cooperativa, la más antigua de su tipo en Uruguay, ha generado una gran conmoción en la comunidad, que observa con preocupación las repercusiones sociales y económicas que traerá la desaparición de una empresa que fue parte integral de la identidad productiva de la zona durante más de noventa años.
En este contexto, familiares de los trabajadores realizaron un llamado a la comunidad para reunirse este lunes por la tarde frente al acceso principal de la planta, ubicado en calle Varela, con el fin de acompañar a los empleados en su última jornada laboral.
La convocatoria tiene como objetivo brindar apoyo a los 29 trabajadores afectados y reconocer el esfuerzo que la cooperativa realizó a lo largo de los años. Según manifestaron los organizadores, los empleados dejarán la planta “con la frente en alto y con el deber cumplido”, enfatizando que la situación actual de la empresa no es atribuible al desempeño de sus trabajadores.
En un ambiente de tristeza y dolor, se ha cerrado de manera definitiva la planta de la Cooperativa Láctea de Melo.
Al mismo tiempo, autoridades del Ministerio de Trabajo están en contacto con los trabajadores para evaluar las consecuencias del cierre. En este sentido, el director nacional de Coordinación en el Interior, Darío Mendiondo, llegó a Melo y se reunió con los empleados de la cooperativa.
El encuentro se desarrolló en un clima de incertidumbre para las familias afectadas, mientras continúan las gestiones relacionadas con el futuro laboral de los trabajadores y las implicaciones del cierre de esta importante empresa de la industria láctea en el departamento.
La clausura de Coleme pone fin a más de noventa años de historia y abre una nueva etapa en la búsqueda de soluciones y alternativas para quienes dependían de la actividad de la cooperativa.
Con información de Montevideo Portal


