En una emotiva ceremonia, el busto del reconocido poeta Álvaro Figueredo fue restaurado por el vecino de Pan de Azúcar, Robert Arrriola, conocido cariñosamente como «Chamaco». Esta obra se ubica en la plaza «19 de Abril», un lugar significativo para la comunidad, donde se rinde homenaje a uno de los más grandes referentes de la literatura uruguaya.
Figueredo, nacido el 6 de septiembre de 1907 en nuestra ciudad, inició su carrera como maestro de Enseñanza Primaria en 1932. En 1935, contrajo matrimonio con la maestra Amalia Barla y, un año más tarde, publicó su primer libro de poesía titulado «Desvío de una estrella», así como también el periódico literario «Mástil».
Su contribución a la cultura se extendió con colaboraciones en diversas revistas, como «El Grillo», y sus poemas también dejaron huella en eventos literarios destacados, incluyendo su «Canto a la Independencia Nacional» en 1944. Figueredo fue galardonado por su «Canto a Iberoamérica» en los «Juegos Florales de México» en 1946.
En 1956, lanzó su segundo libro de poesía, «Mundo a la vez», y en 1964 fue nombrado miembro de la Academia de Letras de Uruguay. Su legado perdura, ya que falleció en Pan de Azúcar el 19 de enero de 1966, y su casa actualmente funciona como un museo y centro cultural. El instituto de enseñanza secundaria de Pan de Azúcar lleva su nombre, perpetuando su memoria en nuestra comunidad.
El municipio local ha expresado su agradecimiento a Arriola por su ferviente iniciativa de revitalizar esta obra, que sin duda es un símbolo del orgullo cultural y educativo de Pan de Azúcar.

Fuente: Intendencia Maldonado




