Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar sufre grave delito medioambiental

Si ya no fuera suficiente la grave situación de los animales que la reserva de fauna autóctona del Cerro Pan de Azúcar sufren a nivel de especies, ahora además, padecen el accionar de verdaderos delincuentes

Actualmente el Tatú Peludo, está en peligro de extinción debido a la caza ilegal y a la destrucción de su hábitat natural. Según lo informado por las autoridades, delincuentes lo robaron de su habitáculo en uno de los laberintos de la Estación de Cría del Cerro Pan de Azúcar.

Funcionarios de la Estación de Cría encontraron el tejido roto y el animalito ya no estaba. Las cámaras de seguridad del lugar detectaron a un sospechoso que se paseaba con una mochila, y la guardia del establecimiento lo siguió.

Se supo después que el hombre joven que sería el mismo captado por las cámaras, recorrió calles de Pueblo Obrero ofreciendo carne de tatú. Las vísceras fueron encontradas en un contenedor cerca de Pueblo Obrero. Efectuada de inmediato la denuncia, se investiga el caso.

Como sociedad debemos repudiar y denunciar inmediatamente a las autoridades este tipo de hechos. Este robo no fue algo que pueda ser catalogado o aminorado como “necesidad básica” de la persona que robó, bajo una supuesta tesis de haberlo robado “para comer”.

Lejos de ello, el sujeto hurtó un animal en delicada situación de supervivencia, de una reserva nacional, animal protegido por ley, para luego ofrecer su venta por las calles en la mayor impunidad y lamentablemente nunca faltarán personas realmente ignorantes del daño que provocan, que quizás compran este tipo de mal habidos para “probar” creyendo que un tatú muerto “no hace daño alguno”

Pero tenemos que entender, por nuestro bien, pero sobre todo por el de nuestros hijos y nietos, que en animales que están bajo severo peligro de extinción, UN ANIMAL MENOS ES UNA VERDADERA TRAGEDIA y así como nosotros adultos hemos tenido la dicha de disfrutar ver estos animales en nuestro país, ¿será que no podemos ayudar para que nuestros hijos y nietos también tengan esa dicha?