Nueva Carrara muestra el asociativismo turístico

Fruto de la Red de Emprendimientos Turísticos Sostenibles el poblado de Nueva Carrara a unos 7 kms al Oeste de Pan de Azúcar y la chacra “La Anyta” recibieron a un grupo de visitantes para, en bicicletas eléctricas de Ecomoving, dirigirse hacia la cantera de mármol, actividad extractiva que identifica el área.

Durante el trayecto una guía tuvo a su cargo desarrollar la historia del poblado así como las caracteristicas geológicas únicas del área.

Hubo un almuerzo y degustación que incluyó aceite virgen extra de distintos sabores acompañado de bruquetas, fiambres, quesos, salsas, escabeches y aceitunas.

A esto se sumó distintos tipos de carne acompañados de ensaladas frescas, salsa criolla, chimichurri, pesto, humus de garbanzo y aguas saborizadas con menta, pepino, naranja, limón y gengibre, cerveza y vinos de la región.

Luego del almuerzo se retomó el camino hacia la cantera donde baqueanos mostraron una entrada poco conocida para llegar a lo más alto de la misma en un mirador.

La descripción relfeja el trabajo en red con la comunidad local que se cerró  con la cosecha manual de olivos, visita a la almazara, charla sobre la línea de cosméticos naturales y la vista del cerro Pan de Azúcar.

También los visitantes llegaron hasta “La Rosita”, otro emprendimiento de la zona.

Sobre el paraje

El yacimiento de caliza de Nueva Carrara y su explotación se remonta al año 1847, cuando la Calera de la Aguada se proveía de Cantera Burgueño, de la materia prima necesaria para sus hornos.

En 1859 fueron talladas en mármoles extraídos de ella, columnas de una pieza, destinadas a la fachada del Banco de Londres & Río de la Plata,  de Montevideo.

En 1900, la Compañía de Materiaes de Construcción que adquirió la Cantera Burgueño, convirtiéndose en uno de los principales proveedores del país de calizas y mármoles con exportación a Argentina, para en 1908 lograr la adjudicación del suministro para la obra del Palacio Legislativo.

Hasta 1925, cuando terminó la construcción del edificio, la cantera brindó  trabajo a más de 1000 operarios.

En 1937 la Compañía de Materiales de Construcción vendió el yacimiento a la Compañía Nacional de Cementos S.A., bajo cuya gestión continuó hasta el presente.